Santibañez del Val
La pequeña aldea de Barriosuso se encuentra situada en un espectacular paraje al pie de la Peña Cervera, en medio de un paraje agreste, montaraz y particularmente bello. Se accede a esta pequeña población por una carretera local que tomaremos en Santibáñez del Val y que nos conducirá directamente a este singular enclave.
Es un lugar cuya constancia histórica la atestiguan diferentes restos de época romana hallados en las cercanías y sobre todo el que cerca pasara una calzada romana que unía Clunia con Tritium Autrigonum de la que aún podemos ver un maltratado puente romano cruzando el Mataviejas.
Parece que el origen de la actual ubicación de la población se debe al proceso de organización del pequeño valle de Tabladillo llevado a cabo a partir de la segunda mitad del siglo IX.
Fue la familia del conde Fernán González, en concreto su padre Gonzalo Fernández, la primera que controló el territorio vinculándolo al monasterio de San Juan que inicialmente dependió del monasterio de San Pedro de Arlanza para más tarde pasar al de Santo Domingo de Silos, dentro del alfoz de Tabladillo cuyo centro jerárquico parece que estuvo en la cercana Santa Cecilia (término de Santibáñez del Val).
La primera referencia documental la encontramos en un documento del año 1125 en el que el monarca Alfonso VII y su madre Urraca donaron a Silos el valle de Tabladillo y su distrito, figurando en la relación Barrio Suso. En mayo de 1222, don Ordoño García, vendió al abad silense nueve propiedades en diferentes lugares entre los que figura alius solaris Varrio Suso.
A lo largo del siglo XIV se mantuvo esta dependencia respecto al citado monasterio, tal como se expresa en las cuentas de 1338 y en los datos aportados por el Libro Becerro de las Behetrías.
Con posterioridad fue usurpado por Pedro Fernández de Velasco devolviéndolo en 1380

